El cuerpo de Whitney Houston estaba destrozado cuando murió, según detalles de la autopsia revelados este domingo. Cicatrices, quemaduras, un agujero en su nariz, 11 dientes postizos, una marca de aguja, nueve drogas en su sistema y un hígado y corazón en riesgo.

Los años de abusos de drogas dejaron su marca en la prístina cantante negra, que acabó muerta en su bañera el día de la entrega de los Grammy. El abuso de alcohol también la dejó con el hígado y el corazón deteriorados, un agujero en la nariz, típico de cocainómanos, y once dientes frontales postizos. También tenía una marca de jeringa en el brazo y un cocktail de nueve drogas, cuando murió en el baño del hotel en Los Ángeles.

La evidencia de la Policía y del equipo médico revelaron por primera vez cómo Whitney tenía franjas de la piel quemadas por agua hirviendo, y también reducción de la piel en sus piernas.

Décadas de cirugías estéticas, de borracheras con peleas y caídas, y posibles intentos de suicidio se cuentan en la historia de ese cuerpo deteriorado. Tenía marcas en su estómago, pecho y muslo, que se creen son por cirugías estéticas incluido implante de prótesis mamarias.

Una cuchara con cocaína fue hallada en la suite del Beverly Hilton; y en su cuerpo hallaron restos de marihuana, ansiolíticos como el Xanax, relajante muscular como el Flexeril, además de Benadryl, contra las alergias, e Ibuprofeno, contra el dolor.