Las personas hoy en día están enfermas.. enfermas de no escucharse, de no respetarse. Es un mal que nos aqueja desde hace tiempo...desde que la gente decidió optar por la peor opción: EL INDIVIDUALISMO...

No interesa quien nos necesita, si estamos bien nosotros ¿para qué llenarnos de los problemas de los demás?, si ya aseguré mi felicidad, me voy a dedicar a disfrutarla, sin jamás pensar que tal vez nuestra felicidad se duplicaría si intentaramos estar junto al que necesita una mano; que tal vez nuestro ser se llene de una gratificante alegría si compartimos también la felicidad de los demás.

Pero existen quienes se preocupan por los demás, rompen con la rutina individualista con simples gestos que los transforman en héroes, salvando de a poco a otras personas de esta horrible enfermedad con el arma más poderosa: EL EJEMPLO.

Mostrando que no hace falta seguir la corriente,que no hace falta comprar lo que nos venden,que es posible ser DIFERENTE; que por cierto parece ser una mala palabra en estos días.

En vez de valorar la diversidad de opiniones, de formas de ser, de reunir todos los matices en un gran caleidoscopio de colores, donde se mezclan y forman cosas maravillosas, se prefiere despreciar lo distinto porque no encaja, porque es extravagante y eso da miedo.

Es preferible vivir junto a lo conocido que lanzarse en un mar de disparidades. Y Así volvemos a la terrible patología mundial, sí el individualismo otra vez; si los otros son diferentes y lo disinto me aterra me quedo con los que son iguales a mi, con las personas que no tengo grandes diferencias, así es más fácil.

Ojalá algún día los pequeños héroes diarios sean cada vez más y terminemos con esta enfermedad.