Una denuncia por "grooming", tal como se denomina al acoso sexual a un niño a través de redes sociales, fue recepcionada el pasado fin de semana en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Rosario. Fue el sábado pasado cuando la madre de una nena de 10 años logró ponerse cara a cara con un hombre de 24 años que se había contactado con la menor a través de su cuenta de la red social Instagram. La nena había colocado una foto en la red y un desconocido se contactó con ella. La madre se percató de lo ocurrido, fingió ser su hija y así pactó un encuentro con el supuesto niño. Así se topó con el joven, a quien denunció.

Según fuentes de la investigación en manos de la fiscal de Delitos Sexuales Nora Marull, Jonathan S. será imputado en libertad hoy a la mañana. Al momento de ser demorado por la policía sus familiares indicaron que el muchacho tiene un retraso madurativo y está bajo tratamiento en el Centro Regional de Salud Mental Doctor Agudo Avila.

"Está citado para ser imputado. Es probable que en Fiscalía, antes de la audiencia, se solicite informe médico para determinar si el retraso madurativo que indican sus familiares permite que sea imputable del delito del que se lo acusa", explicó un vocero.

Delito informático

Se denomina grooming a un tipo de delito en el cual un adulto (groomer) se contacta con un menor a través de redes sociales o de videojuegos en red, y mediante engaños, aprovechándose del anonimato, lo manipula hacia el terreno sexual.

En noviembre de 2013 este delito informático fue incorporado al Código Penal en el artículo 131, que prevé una pena de entre seis meses y cuatro años a quien "a través de comunicaciones electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma".

En el anteproyecto de reforma del Código Penal en el que trabaja el gobierno nacional esta modalidad tendrá una pena máxima de cinco años y la pornografía infantil de seis años. En noviembre de 2016, en el marco de la operación de Procuraciones Generales de buena parte del país denominada "Angel Guardián", detectaron en Rosario 12 de los 90 casos que se desbarataron en todo el país mediante procedimientos realizados en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Misiones, Santa Cruz, Entre Ríos, Chubut, San Luis, Chaco, Catamarca, La Pampa y Salta.

Interacciones

La semana pasada la madre de una nena de 10 años notó que su hija recibía, en su perfil de la red social Instagram , interacciones de un usuario desconocido. La mujer comenzó a indagar sobre este usuario. Se hizo pasar por su hija y posteó una foto de la nena en la red y a los pocos minutos recibió una interacción en la que el usuario puesto bajo la lupa le decía que gustaba de su cuerpo y la invita a encontrarse personalmente.

La mujer pactó un encuentro para el sábado a las 19.30, en inmediaciones de Cafferata y Santa Fe. A la hora señalada fue acompañada por su pareja, empleado de una fuerza de seguridad nacional. Así se percataron que el usuario desconocido era Jonathan S.

El muchacho debió afrontar el ataque de furia de la familia de la nena que motivó que debiera ser asistido por una ambulancia del Sies. El joven de 24 años, que nunca tuvo contacto con la menor, fue trasladado a la comisaría 6ª donde la madre de la niña hizo la denuncia. El caso quedó en manos de la fiscal Marull.
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