Al sufrir un golpe de calor, un trastorno grave que se produce cuando el cuerpo es incapaz de controlar la temperatura, que puede llegar a alcanzar los 40,6 grados, y que provoca en el cuerpo humano sequedad, enrojecimiento de la piel, aceleración del pulso, dolor intenso de cabeza, confusión y pérdida de conciencia.

Cómo podemos evitar el golpe de calor:

-Hidrátate y refréscate: Bebe agua y líquidos con frecuencia, aunque no tengas sed y con independencia de la actividad física que realices, salvo si hay contraindicación médica. En caso de que la sensación de calor sea muy alta, también se recomienda ducharse a menudo, aplicarse toallas húmedas, mojarse la cara e, incluso, la ropa.

-Cuidado con las bebidas que tomas: El abuso de bebidas con cafeína o teína, alcohol o con grandes cantidades de azúcar puede contribuir a una pérdida mayor de líquido corporal, que si no se repone, puede producir síntomas como irritaciones de la piel, dolor de cabeza, mareos, debilidad muscular o calambres, náuseas y vómitos e, incluso, pequeñas elevaciones de la temperatura corporal. Consulta al médico si estos síntomas se prolongan más de una hora.

- Haz comidas ligeras: Los ágapes copiosos y con exceso de azúcares, grasas saturadas y las carnes rojas fuerzan al organismo a consumir mayores sales minerales, por lo que el cuerpo tiene más posibilidades de deshidratarse. Por este motivo es aconsejable decantarse por alimentos ligeros, tales como ensaladas, frutas, verduras y zumos naturales, que ayudan a reponer las sales perdidas por el sudor.

- Protege a niños, personas mayores y enfermos: Son los colectivos de población con más riesgo de sufrir las consecuencias que las altas temperaturas pueden tener en la salud, como el golpe de calor y la deshidratación así como el agravamiento de algunas patologías, en especial las cardíacas. Las personas medicadas con determinados fármacos (anticolinérgicos, antihistamínicos, fenotiazinas, anfetaminas, psicofármacos, diuréticos, betabloqueadores...) tienen mayores probabilidades de sufrir los efectos del intenso calor. Las personas mayores que viven solas, con facultades mentales disminuidas o incapaces de adoptar medidas protectoras por sí mismas, deben ser visitadas al menos una vez al día por algún miembro de la familia, amigo, vecino o por los servicios sanitarios o de cuidados a domicilio.

- Refugiarse en lugares frescos: Si estás en la calle, intenta buscar las sombras y evita salir de casa en las horas de más calor. También se aconseja frecuentar lugares climatizados o con buena ventilación y refrescarse remojándose con agua todas las veces que sea necesario. Si vas a la playa, utiliza sombrilla.

-Reducir la actividad física: Para evitar los trastornos por golpe de calor, las personas que realizan trabajos intensos, en el exterior o actividades deportivas intensas deben reducir su actividad en las horas de más calor, que suelen estar comprendidas entre las 12 horas y las 17 horas. Además, deben protegerse del sol y beber abundantemente bebidas que repongan los líquidos y las sales perdidas durante la sudoración.

- Vístete con ropa fresca: Escoge una indumentaria ligera (a ser posible de algodón), holgada y que deje transpirar la piel. No es aconsejable la ropa demasiado ajustada. Además, protégete del sol usando sombrero y utiliza un calzado fresco, cómodo y que transpire.