Cuando los médicos escribimos artículos diversos sobre la salud nos sentimos gratificados si las personas se hacen eco con la lectura de los mismos. Pero hay muchas cosas que nos dicen que el entusiasmo es pasajero, o mejor dicho la toma de conciencia sobre determinados consejos dura poco. El caso del golpe de calor es un gran referente.

Sabemos que todos los medios audiovisuales de comunicación masivos se refieren a este hecho en particular, pero no siempre dicen toda la verdad. Esos mismos medios en estos días de temperaturas altas record en nuestro país dicen lo siguiente “vayan a tomar sol o a las piletas oficiales o particulares después de las 3 de la tarde para eludir el perjuicio de los rayos ultravioletas”. Si bien es así, también hay que alertar a la población sobre daños del sol y el calor a cualquier hora del día cuando las temperaturas son inconvenientes. Y el golpe de calor es una “patología” peligrosa además de frecuente.

Si bien las colonias de vacaciones son loables para la salud del niño y adolescente, no son convenientes los horarios en que se desenvuelven. Un niño o adolescente no debe ir al sol (aún con sombrero) en los horarios posterior a las 10 de la mañana o 10 y media como así tampoco antes de las cinco o seis de la tarde cuando la temperatura supera los 30 grados. ¿Por qué? Porque la argentina se ha transformado definitivamente en un país subtropical en donde la conjugación de la alta humedad mas la bajísima presión atmosférica mas la alta temperatura provocan más daño a la salud que 20 años atrás.

Muchas madres me dicen: bueno al nene/a le pongo el sombrero y lo mando a la pileta del primito de la vecinita o al club a partir de las dos de la tarde. Y no es así; el sombrero si bien ayuda no “controla el golpe de calor” dado que el chico es recalentado y pierde la capacidad de regular su temperatura corporal. Por ello se marea, tiene dolor de cabeza la piel esta roja al principio sudorosa, luego seca. De allí en más si no actuamos a tiempo sobreviene un estado de confusión, vómitos, fiebre alta y desmayo y/0 convulsión.

¿Qué hacer entonces? Envolver al niño con toallas embebidas en agua fría, bañarlo con agua fría, no helada, si es necesario darle un antifebril y si esta convulsionando inyectarle un anticonvusivante (emergencias, guardias médicas o su médico si lo tiene a mano).

Muchas veces no hay golpe de “calor” pero bajan las defensas del niño y hacen gastroenterocolitis o importante sangrado nasal o faringitis con fiebre alta etc. La “insolación “no es más que un recalentamiento con piel muy roja además de importante dolor de cabeza. Aquí se recalienta mucho el cuero cabelludo, puede haber fiebre y vómitos.

Las cremas protectoras deben ser superiores al valor de 45 a 60 puntos, aunque en estos días apareció la pantalla 40 andrómaco- mejor que las otras pero no la solución- no protegen del golpe de calor. En adultos y niños mayores son aconsejables los lentes ahumados para el sol dado que protegen la retina.

Para enriquecer la piel con vitaminas “a y d”, que aumentan notablemente las defensas para el invierno es bueno tomar sol media hora dos veces diarias, una vez a la mañana otra vez a la tarde. Cuando esta “terapéutica” se lleva a cabo con criterio en el mes de marzo tendremos la piel tersa suave y bronceada ( no quemada). Si esta actitud la repetimos anualmente a los cuarenta años la piel sobre todo en las mujeres tendrá la tersura de una niña de 15 años.

Finalmente los bebes no deben tomar sol sino estar en la sombra, colocarle un sombrero al niño pequeño y al bebé es bueno cuando uno va caminado al supermercado o hace una diligencia cercana. La natación es aconsejable y extraordinaria en los horarios prudentes antes mencionados.

Muchas Gracias, Dr. Lalo A. Lelli