Muchos niños en edad escolar cargan mochilas enormes sobre sus espaldas, o bien se las colocan mal y llevan todo el peso en un solo hombro. Es por ello que el kinesiólogo Abel Puebla, brindó consejos para evitar desarrollar estas patologías.

“El uso de mochilas muy pesadas en la espalda de los chicos implica una sobrecarga en estructuras que no están del todo maduras, lo que va a llevar en un largo plazo a un compromiso de la columna, que a veces se hace irreversible”, comentó el especialista.

Y explicó que la mochila muy suelta hacia abajo tira la espalda hacia atrás, por lo tanto, el niño siente cargas adelante; y al contrario, una muy alta hace que el niño se pueda encorvar mucho, llevando una contractura en los músculos, lo que tiene como consecuencia dolor dorsal.

“Hay que tratar que los chicos lleven el mínimo peso necesario para equipar la carga y poder llevarla de un modo y a una altura adecuada. Por ejemplo, para un niño de diez años con un peso de 30 kilos, la mochila no debe exceder los cinco kilos. Y si es posible, llevar una mochila carrito”, puntualizó.

Actualmente el gran número de chicos asistidos por el servicio presentan patologías de columna, desde enfermedades leves hasta lumbalgias, fijaciones y escoliosis.

Dentro de los síntomas de este mal hábito, se destacan la fatiga y el dolor de espalda.