La concejal de mandato Marcela Lozano aseguró al programa radial Punto de partida que “hoy es a ciencia cierta, que la persona que ingresó a San Lorenzo con la complicidad del poder, es un narco, está demostrado. Las cosas poco a poco van a ir saliendo", refiriéndose a Daniel Delfín Zacarías, detenido en el día de ayer en el megaoperativo denominado “Flipper”, donde se encontraron 300Kg. De pasta base en una vivienda en Funes, propiedad de Zacarías.

Lozano, que habría padecido algunas amenazas luego de hacer público una denuncia sobre las sospechas de blanqueo de dinero, hoy aseguró que no se arrepiente: “No me arrepiento de haber salido en ese momento y hacerme la mala sangre de no poder creer que la actitud de los otros concejales era simplemente ingenuidad, además de ser irregular, era totalmente sospechoso”.

Consultada por si los otros funcionarios obraron de buena fe aprobando la modificación de uso de suelo para que la construcción de este narcotraficante pudiera continuar, contestó: “Esas cuestiones nunca podrían haber sido de buena fe, porque por lo menos tendrías que haberte hecho el interrogante y no fue así. Lo sé por dichos del mismo Ros, que se tomaban un café con el tipo este. Yo no me siento a tomar un café con un sospechoso”, denunció la ex concejal y agregó que deben ser juzgados “estos funcionarios, porque abrirle la puerta a estos narcos es muy grave porque nos pone en medio de la balacera”

Lozano lanzó una dura crítica al gobierno municipal y expresó que “el vecino tiene que reflexionar si esto justifica una luz, un pavimento. ¿Vale arriesgar nuestra seguridad, la salud de nuestros hijos, la prevención de adicciones por alguna obra pública?”.