Roberto Burgueño murió el pasado sábado a causa de un problema cardíaco. El hombre era conocido por su intensa búsqueda de la justicia por su hijo, Ramiro Burgueño Tejero, quien murió a causa de las malas condiciones de trabajo que se dan en las fábricas de la región.

El joven falleció en la cerealera Vicentín el pasado 15 de noviembre de 2007 cuando toneladas de pellets de girasol lo asfixiaron dentro de una celda que se encontraba casi en desuso, donde se encontraba realizando sus tareas.

Desde ese día la familia de Ramiro no deja de luchar por que en las fábricas y empresas del Cordón Industrial se den mejores condiciones laborales para que no haya más víctimas como Ramiro y muchos otros que perdieron la vida en distintas áreas laborales.

Roberto Burgueño se fue junto a su hijo a encontrar la paz, mientras que su esposa Susana, a quien desde este medio brindamos nuestro apoyo, continúa la lucha incansable de obtener justicia.