Raquel Murúa se presentó el pasado viernes ante el Juzgado de Ejecución de Penas, luego de permanecer varios días prófuga de la justicia y con un pedido de captura, pero finalmente no quedó detenida. Le pidieron que vuelva el martes para comenzar a cumplir sus tres años de prisión efectiva, condena dictada en noviembre del año pasado por haber atropellado y terminado con la vida de Mario Secondino en el año 2008.

Según comentó en diálogo con FM Poriajhú el abogado de la familia Secondino, Gustavo Posner, “el día viernes se presentó en el Juzgado de Ejecución de Penas y, para sorpresa de todo el mundo, el Juzgado le indicó que no la podían alojar porque no tenían el lugar definido y le dijeron que vuelva a la casa y que volviera el martes que iba a tener el lugar preparado”.

Posner expresó que “esto es algo que nos toma a todo de sorpresa” y aseguró que un caso como este “no debe tener antecedentes, creo, que en el mundo, que alguien que tenga que cumplir una pena se presente y le digan que vuelva a su casa”.

“La Unidad Regional sería la que tendría la responsabilidad de encontrar ese lugar, que tiene algunas características que impuso la sentencia de cámara”, explicó el letrado y detalló alguno de esos requisitos: “no puede estar en contacto con detenidas comunes, sólo con detenidas policías, y no puede estar en contacto con detenidas por delitos culposos, solo dolosos”.

“A lo mejor sea la única que tenga esa característica, esas situaciones se resuelven con una celda individual, que soluciona todos los requerimientos”, añadió Posner.

Murúa se encontraba prófuga desde hacía varios días y pesaba sobre ella un pedido de captura, ya que se tendría que haber presentado en el mes de febrero para comenzar a cumplir su condena de tres años de prisión efectiva.

El caso

La mañana del 5 de noviembre del año 2008, en el intercambiador de la ruta 11, cuando Mario Secondino, de 17 años, se dirigía en su motocicleta a trabajar en una distribuidora de la ciudad de San Lorenzo, la mujer policía conducía con su auto en contramano y chocó con la moto, provocándole la muerte al joven.

En noviembre del año pasado, la Sala IV de la Cámara de Apelaciones en lo Penal ratificó la condena para la oficial de policía Raquel Murúa de tres años de prisión efectiva por homicidio culposo en accidente de tránsito, y la inhabilitó para conducir por ocho años